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armadodepalabra

Porque mis palabras serán balas

Una vida normal

Mi madre me dijo una vez, ¿cuando vas a sentar la cabeza?, ¿sentar la cabeza?, ¿qué engloba eso? Una vida con una mujer, hijos y una casa, se suele decir. Una vida diseñada desde arriba y no me refiero al cielo, si no a las personas que controlan cada movimiento nuestro. “Cómprate una vida y nunca pares de pagarla.” decía Morodo, un popular cantante de reggae español. Podemos extraer muchas cosas de esta frase, y ¿esque nuestra vida en qué se basa?. Trabajar todo el día para tener un lugar donde dormir que estarás pagando su hipoteca por años sin disfrutar realmente de la esencia de las cosas, siempre pendiente de otras cosas, siempre agobiado. Hay mil caminos de tomar en la vida, pero ¿por qué tomamos todos el mismo? Familia, mujer, hijos, un rato con los amigos en el fin de semana… todo igual, ¿una explicación? Porque es lo normal. Lo “normal”, ¿alguien me explica que engloba lo normal? ¿Lo que hacen todos, es eso? Pues mamá, por ahora voy a sentar la cabeza como yo quiera, porque no me convence la idea de vivir una vida más, igual a las demás.

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Utopía en B

Mundo filosofía,
todos roban y quieren más buscando utopía.
El rico vive entre algodones y el pobre en las vías,
por la calle sin saber si van a acabar el día.
Gente en la calle sin comer,
mientras en los despachos se paga en B.
Ustedes bajen de su nube y dejen de jugar,
pues la rebelión estallará y no les va a gustar.
Si de verdad creen en la felicidad a golpe de talonario,
no ven lo que veo yo en las calles a diario.

Adicción

Cansado de ese rincón de su habitación de noche, cansado de soledad lágrimas y ojeras que le habían dejado unos labios. Decidió salir y le presentaron aquella dama blanca entre amigos. Pasaron una noche en aquel sótano conversando, él con respeto hacia ella pues no la conocía, pero había oído de sus encantos. Ella lo atrajo poco a poco a su bando y empezaron a pasar noches enteras en un banco. En la guantera de un coche ella lo hizo volar, él poco a poco veía sus heridas sanar. Mientras otras se le habrían pero no se daba cuenta, aquella dama blanca le dejaba poco a poco la vida desierta. Dama blanca sin curvas, salía de noche, todos los que andaban con ella se sentían diferentes, eran ilusiones. Él dejó de vivir con sol, solo salía con luna, en cuanto tenía algo de dinero la buscaba y ella respondía, como el primer día. Pero se iba dando cuenta que no era perfecta, era una voz del infierno la que hablaba. Ni un céntimo le quedaba le había dejado en la ruina, pero a pesar de todo eso él aún la quería. Conoció entonces entre cartones la verdadera soledad, su familia le daba la espalda, sus amigos no le miraban al pasar. No tenía un rumbo, no tenía un lugar, y mientras los coches pasaban abajo dio un paso acabando sus problemas. Muchos pasos en falso le hicieron quedar allí tumbado, y a su alrededor mil llantos yacían desconsolados. Su debilidad le hizo caer en una joven aventura que terminó con un último suspiro.

Mi liberación.

Siempre fuiste mi morfología,
mi desinencia perfecta,
yo fui tu verbo.
Fuiste mi preposición y yo tu término,
esa coma que da sentido a mi texto.
Quiero ser tu posesivo,
tu mío y contigo
mi mía y conmigo.
Quiero ser tu lenguaje,
dulce y cuidado,
su matiz explosivo,
su sentido extraño.
Deja fluir tus palabras,
libres y vivas,
no seas hermética,
se expresiva.
No seas calculadora,
se espontánea,
di lo que sientes,
no elijas palabras.
Elige letras que formen dibujos,
elige dibujos que salgan del alma.

Suicida sin conciencia.

Tras su juramento empezó todo, tras mirar el mundo juntos e imaginarlo a su modo,
tras crear unas ilusiones que acabarían en el lodo,
tras aquellas sonrisas que se transformarian en lloros.
Desde aquel dia ella vivía en vela, noche tras noche alimentando sus ojeras,
la vida le llama pero ella no contesta, acostumbrada a golpes que sonaban mas que la puerta.
Ella perdonó y desde ahí anduvo muerta.
Ella mantenia una piedra en su espalda, que año tras año aumentaba aun más su carga.
Lo pensó mil veces, pero siguió sacrificando su alma,
se acostumbró, a vivir anclada en su jaula.
En la que cada dia y cada noche ella estuvo encerrada,
la vida le advirtió, pues la muerte ya le rondaba.
Rosa maltratada, pues la espinas no sirvieron,
para deterner toda la sangre que sus venas vertieron
formando mares y cayo desvanecida,
pues ya fue tarde, y tuvo razon el cura, hasta que la muerte los separe.

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